¿Por qué escribo?

¿Por qué escribo? Hago unas fotos para un taller de fotografía y escribo un texto que es parte del proyecto, sin pensarlo mucho. Me digo a mí misma que lo importante son las fotos. Mi profesor pregunta si me gusta escribir. ¡Quedo asombrada! Nunca me ha gustado escribir, no tengo el talento y, mejor aún, tengo una madre que me ha sacado siempre de apuros cuando de letras se trata. Mi asombro aumenta cuando me doy cuenta de que en realidad, la mejor parte de mi proyecto es el texto. No sé si alegrarme o preocuparme. ¡Es un taller de fotografía, no de escritura! Las fotos pasan a un segundo plano e ignoro si son buenas o no. De repente, alguien ve en mí una posibilidad que jamás consideré. Decido que es un halago, me sugieren que haga un blog y yo agradezco, todavía pensando que puede haber sido un golpe de suerte. Entrego otros proyectos fotográficos y comienzo a disfrutar la parte escrita de las asignaciones. Decido explorar este camino. Escribo poco y en inglés, ahora, más a menudo y en español. Estoy creando una nueva amistad con las comas, los acentos y la gramática de mi idioma nativo. No estoy interesada particularmente en tener una audiencia. Eso me parece un acto enorme de arrogancia de mi parte. Por delante de mí hay miles de autores que merecen ser leídos. Sin embargo, el ejercicio de conversar conmigo misma, de crear personajes ficticios, de narrar experiencias y, en general, de escribir, es algo que he aprendido a disfrutar. Las fotos seguirán siendo una prioridad, siempre y cuando haya una historia que las acompañe.cropped-cropped-portfolio-1-8